Cómo cuidar la piel de las axilas

Porqué la piel de las axilas es delicada

Las axilas son una zona del cuerpo extremadamente difíciles de embellecer, debido a las características de la piel de esta área del cuerpo, y teniendo en consideración que es uno de los "centros purificadores" de nuestro organismo.

Junto con la región trasera de las rodillas, el interior de los codos, y otras áreas, las axilas son puntos estratégicos que nuestro cuerpo utiliza para eliminar toxinas, mediante la transpiración. La presencia de vellos en esta área se debe a un asunto de protección, tal y como ocurre en el resto de nuestro cuerpo donde se evidencia la presencia de vellos y cabellos.

Sin embargo, en nuestra actualidad tenemos ropas y productos que cumplen igual función, por lo que la presencia de vello en las axilas es casi inútil, además de que ya estamos acostumbradas a su ausencia, lo que hace de su presencia algo incómodo y antiestético. Por eso recurrimos a los beneficios de la depilación, tomando las precauciones necesarias.

Cómo depilar las axilas con cuidado

La depilación con aparatos eléctricos especiales es la mejor opción para esta región, ya que trata delicadamente la piel al mismo tiempo que elimina los vellos, removiéndolos de raíz. Además, aquellos vellos muy arraigados suelen cortarse por debajo de la línea de la piel, con lo cual podemos luego retirarlos con una nueva depilación o con una pincita de depilar.

La depilación con cera, preferentemente, debe ser realizada por una persona experimentada, o aunque sea por otra persona, ya que cuando la hacemos nosotras mismas solemos tironear de la piel de forma incorrecta, estirándola, lastimándola, y comprometiendo los ganglios allí presentes.

No hay que subestimar la rasuradora para esta zona, es especial si acostumbras a depilarte con cera. Cada dos o tres depilaciones normales, afeita tus axilas para fortalecer el vello, de modo de darle un respiro a esta piel, y facilitar una depilación más efectiva en la próxima sesión depilatoria.

Cómo hidratar las axilas

Por lo general no encremamos la zona de las axilas, para evitar engrasarlas y dejarla más propensa a la transpiración. Pero recuerda que esta zona necesita ser humectada, tal y como el resto de nuestra piel. Elige desodorantes en crema que cumplan este objetivo, pero ¡cuidado!, fijate siempre que sean "desodorantes" y no "antitranspirantes", ya que estos últimos tapan los poros por los que se produce la transpiración, impidiendo así la eliminación de toxinas, lo que podría, a la larga, causarte serias complicaciones.

De lo posible, además, evita los desodorantes en aerosol. Estos dejan residuos que se van acumulando en tu piel, y pueden resecar la zona.

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