Cómo hacer masajes con piedras calientes

Cómo hacer masajes con piedras calientes

Técnica de masajes con piedras calientes

Los masajes son una delicia que nos ayuda a relajarnos luego de un largo día, especialmente si quien nos hace estas caricias es nuestro ser amado. También se trata de un verdadero placer que podemos darnos en casa, sin gastos, y utilizando cremas, lociones, aceites y diversos elementos que tengamos en el hogar, como las piedras calientes.

Aunque tradicionalmente asociamos los masajes con presión, fricción y movimientos circulares, no es misterio que el calor relaja los músculos.

En la técnica de masajes con piedras, simplemente se reposan piedras calientes sobre la piel, relajando los músculos con su temperatura y su propio peso. Aunque la técnica puede ser aplicada en cualquier zona del cuerpo, es muy efectiva y más común en la espalda, incluyendo hombros, cervical y zona lumbar.

Las piedras utilizadas son rocas volcánicas de basalto, de preferencia de color oscuro. Puedes adquirirla en droguerías y tiendas de belleza. Elige las que tengan una textura suave y pareja, formas redondeadas, y en diferentes tamaños. En lo posible, compra una buena cantidad (alrededor de 20).

Cómo hacer masajes con piedras calientes

Para hacer masajes con piedras calientes debes preparar al cuerpo, especialmente luego de la ducha. Pide a la persona que recibirá los masajes que se tienda boca abajo, con el torso desnudo, cómodamente. Sumerge las piedras en un cuenco con agua caliente a 55°C o 60°C, por unos 10 minutos, manteniendo la temperatura del agua, mientras la persona se relaja con música suave y una respiración profunda y pausada. También puedes calentarlas a fuego directo, pero será mas dificil calcular su temperatura.

Las piedras no deben estar demasiado calientes. La idea es que puedas tomarlas con la mano sin quemarte. Si la persona fuese especialmente sensible al calor, coloca una toalla delgada entre la piel y las piedras.

Cómo colocar las piedras calientes para hacer masajes

Coloca las piedras a lo largo de la columna vertebral, simétricamente de uno y otro lado. También puedes poner piedras en la cervical y sobre la región lumbar, y en las palmas de las manos (con los brazos estirados al lado del cuerpo y las palmas hacia arriba). Por ejemplo, si vas a usar 6 piedras, calienta doce, pues conforme se vayan enfriando puedes ir reemplazándola por otras que tengan la temperatura justa.

Mantén las piedras por unos 30 a 60 minutos, no más. Luego de usar, lava y desinfecta, y guárdalas dentro de una toalla o paño para que no se ensucien y estén listas para la siguiente sesión.